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El viejo espejo de los recuerdos

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mirrorball

Una de aquellas cosas de las que nunca podré arrepentirme en la vida, es la de ser un magnánimo fan de Pearl Jam. Mermelada de perlas, como las que usan las doñas adineradas, pero con camisas a cuadros al puro estilo Seattle, greñas largas, drogas, muchas de ellas y sobre todo actitud -llamémosle, a pesar de las muchas mentadas de madre que pueda recibir por esto, los emos de los 90-

La mermelada nunca dejará de sorprenderme, las perlas tampoco. Sobre todo porque, como buen fan, no dejo de buscar; hurgar en las heridas, hurgar en el pasado, hurgar en el no tan apreciado presente. Escudriñar entre la mermelada puede dar como resultado una ecuación llamada: “Mirror Ball”. Neil Young y Pearl Jam, juntos, más no revueltos.

Grunge+Folk=¡Folk ‘u!

Mirror Ball es un disco de cinco estrellas, donde la fórmula Jam-Young se materializa: Pearl Young o Neil Jam serían buenos pseudónimos para el vástago bien parido de éste -pequeño- desliz musical.

Fechado en 1995, cuando Pearl Jam ya había grabado “Ten” y “Vs” y sin poder utilizar el nombre de la banda en el disco por cuestiones de exclusividad, “Mirror Ball” es un hallazgo inexplicable. Con todos sus elementos en el sitio correcto, convergen bajo la misma guitarra el Maestro Young y sus pupilos, McCready, Ament, Gossard, Irons y Vedder, bajo la producción -tutela, orientación vocacional y compra-venta de gruppies- de Brendan O’Brian, gurú musical de la escena -Stone Temple Pilots, Rage Against The Machine, KoRn…-

Con rolas ponedoras -el estado perfecto para los melómanos- de esas que ponen, proponen y hacen disponer de la dosis musical, perfecta inyección de grunge, fumada de folk, un trago de dulce licor de perlas. Voilà. Hacen que el poder de las letras aulle a cada paso que dá: “There’s a place called Downtown, where the hippies all go, and they dance the charleston…”

Las guitarras de los Jam, la voz del Sr. Young, los coros de Vedder, las rolas que coquetean con el rock pero le ponen con el folk –folking rock-, y de como habla cada canción: Truth be known, Act of love, Peace and love, y otros tantos jipismos. Espejismos de un viaje en el tiempo, descubrimiento que me hace recordar la grandeza de la mermelada y el chingo de cosas con las que se puede comer.

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Pearljam.com
Neilyoung.com

Diego Ramos

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