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Lo ames o lo odies, el mejor espectáculo de rock del planeta en nuestros días: Roger Waters, The Wall

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Por Homo Rodans.

Diciembre 21, 2010 – Palacio de los Deportes, Ciudad de México.

“¡Lleve el marrano, lleve el puerco, que no le digan que no fue a verlos! ¿a poco no se va a llevar un recuerdo de el evento? ¡Llévelo son los últimos a 30 pesitos!” Así gritaba uno de los vendedores ambulantes de mercancía “no-oficial” a la salida del Palacio de los Deportes la noche del martes 21 de diciembre del 2010 donde Roger Waters acababa de cerrar con una tercera fecha en la Ciudad de México la gira más ambiciosa de su carrera solista: la recreación en su totalidad del mítico concierto-álbum-filme temático por excelencia, The Wall.

Muchos no tuvimos la suerte de vivir los conciertos originales de The Wall hace 30 años. Algunos tal vez apenas íbamos naciendo, a otros nos faltarían aún muchos años para comenzar a escuchar a Pink Floyd. El caso es que así como de pronto los “Doritos-Pizzerolas” volvieron a ser sólo “Pizzerolas” (con todo y su envoltura original), así a Roger Waters se le ocurrió que sería buena idea volver a salir de gira con la mega producción aquella donde un muro se va formando a lo largo del concierto, un muro que divide a los que están en el escenario de los que están debajo del escenario. Esa perfecta metáfora que se le ocurriera a Rogelio durante la gira Animals ante un sentimiento de alienación y desencanto totales coronada con un escupitajo en la cara a un fanático desconocido cuyo rostro (embarrado con el escupitajo) me he tratado de imaginar varias veces.

El desquiciado tráfico de la ciudad hizo que muchos llegaran tarde, pero para los que tomamos precauciones y llegamos con anticipación el ESPECTÁCULO (así con letras mayúsculas) comenzó a las 9:15 pm. Algunos segmentos de muro ya estaban colocados y con el inconfundible intro de “In the Flesh” comenzó la primera de dos horas de concierto. Pirotecnia, banderas con el logo de los martillos y Waters en escena los elementos suficientes para que el público enloqueciera, se entregara desde el primer minuto. El muro, a diferencia del de 1980, es también ahora una pantalla multimedia donde cada ladrillo tiene una participación importante, ya sea proyectando imágenes o cambiando de colores. Una pantalla circular al más puro estilo pinkfloydiano es también usada al centro del escenario para completar las ayudas visuales, las cuales han sido también actualizadas en su mayoría. En esta gira no vemos sólo los clásicos dibujos animados de Gerald Scarfe, vemos también versiones que tocan temas de actualidad como la guerra en Irak, los atentados terroristas alrededor del mundo, las guerras de opinión y religión, el dominio de la tecnología sobre la humanidad. Recordemos que The Wall fue escrito de una forma casi autobiográfica donde Waters descargaba todos sus traumas, desde la perdida de su padre en la guerra hasta su crisis de rockstarismo, ahora la temática ha sido ampliada a todos aquellos que han sufrido una perdida familiar en algún conflicto armado o atentado y desde luego a las ya clásicas causas sociales por las que viene abogando desde hace varios años.

Un momento altamente emotivo es cuando Waters toca “Mother” acompañado de él mismo pero en una versión 30 años más joven, esto gracias a un segmento de film rescatado de los rollos de la gira original del The Wall en Earls Court. Los títeres gigantes, el cerdo volador (ahorá más diabólico que nunca y dirigido a control remoto) y el avión que explota en el escenario están también incluidos en el costo del boleto. Mi momento favorito fue justo cuando empieza la segunda parte: después de un intermedio de cerca de 25 minutos (donde por cierto se proyectaron biografías de gente que ha caído en guerra y luchadores sociales) y ya con el muro completamente construido, se escuchan las primeras notas de “Hey You” y la canción es interpretada por la banda oculta detrás del muro, el cual es personificado con una proyección que lo hace ver completamente real, un coloso de piedra que en verdad tiene dividido al público del escenario. Y en ese momento puedes sentir exactamente esa desconexión total de lo que pasa entre un lado y el otro.

Canción por canción el espectáculo no deja de ser monumental, desde esa joya de la corona llamada “Comfortably Numb” hasta la usualmente menospreciada “Vera”. En “Run like hell” hay una guitarra terriblemente desafinada y tienen que corregir sobre la marcha, hasta en las mejores familias pasa. Se acerca el final y el público mexicano hace la ya clásica coreografía de encendedores al bit de la música, pero esta vez no es sólo al bit de la música sino al paso marcial de los martillos que avanzan prepotentes. Algo hay en esos momentos militaroides del The Wall que no me deja de causar fascinación. Después del juicio a Pink, el muro es derrumbado, la gente grita y ocurre lo inesperado. Alguien le ha contado a Waters que en México existe una versión de “Las Mañanitas” (el Happy Birthday mexicano) que se acopla con los acordes de “Another brick in the wall part 2” y decide cantarla en agradecimiento. El cumpleaños de mi fiancé esta a sólo 5 minutos de llegar y en mejor momento no podía haber caído el detalle. Salimos del evento con una sonrisa de por si más grande de la que ya teníamos.

Rodans rating: 9.9/10 La única razón por la que no se lleva el 10 completo de calificación es por esa guitarra desafinada en “Run like hell”, y porque le bajaron el tono a dos canciones, supongo que el rango vocal ya no es el mismo que hace 30 años. Y porque no creo en la perfección, ¡pero vaya que esto estuvo muy cercano!

El momento del público: diría que lo de las luces al bit de la música, pero me quedo esta vez con la parte de “Mother” en la que la letra dice “Mother should I trust the governement?” y en el muro se proyectaron las frases en inglés y español: “no fucking way/ni madres wey”, la reacción fue memorable.

Setlist: The Wall en su totalidad + Las Mañanitas

Y con esto me despido por el 2010, no tengo más conciertos agendados para el resto del año, veamos que nos trae el 2011. Felices fiestas y gracias por leer.

3 Comments

  1. Hellowww!!!

    Que buena nota!!!!!

    Como te dije anteriormente, desgraciadamente no estuve alla (morí de ganas), pero como fan de Pink Floyd te puedo decir que casi me aprendí el concierto de la gira de The Wall que comenzó en el mes de septiembre en Canadá.

    Para mi gusto en particular solo faltó la marioneta del juez, que como pudiste ver, solo apareció proyectada.

    Independiente de lo anterior, te puedo decir que este ES Y SERA el mejor concierto de todos los tiempos, aunque no lo haya visto en vivo :o(

    Al Roger lo pude ver en la gira DARK SIDE OF THE MOON, hace algunos años atrás aquí en Guadalajara, siendo un concierto ESPECTACULAR E INOLVIDABLE.

    (((( Oye por cierto … jajajaj, no compraste de las agüitas de Roger? , no se si cuando fuiste las estaban vendiendo, “Pásele, Pásele, no son de Roger pero si son las que toma el Sr. Waters…. Jajajaj ))))

    A ver que conciertos nos deparan para el 2011 !!!!!

    Saludos desde Guanatos!

    PD FELIZ NAVIDAD !!!!!

    :D

  2. Bueno, por lo menos en el concierto del domingo no hubo el detalle de la guitarra desafinada, asi que la calificacion del concierto que yo vi subiria unas cuantas centesimas, jeje

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