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Disco de la Semana: de 1976 The Modern Lovers y su álbum homónimo

En Sonidos

Por The Art of Rolling.

Banda de culto cuya historia cuenta que sus integrantes ya estaban  separados cuando no habían grabado más que demos y no habían firmado contrato con alguna disquera.

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Esta agrupación, de la cual no se ha escuchado mucho, ha influido notoriamente en grupos como The Strokes o The Libertines.

Originario de Boston e influenciado por The Velvet Underground, el joven soñador Johnathan Richman viajó a Nueva York buscando una oportunidad para hacer su propia banda buscando la “escena musical”, pero sobre todo, para estar mas cerca de su banda favorita.

Su fanatismo por esa banda llegó a tal grado que consiguió vivir junto con uno de sus roadies y hasta hacerse amigo de John Cale de quien -se dice- aprendió el oficio de músico.

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Aun cuando su principal influencia eran los velvets, el contenido de las letras que Jonathan escribía estaban muy lejos de las del Lou Reed, ya que cuando Reed hablaba de fetiches sexuales, resacas de domingos por la mañana después de una noche llena de drogas y excesos, y básicamente de la decadencia de la sociedad, Richman hablaba del amor, de las verdes carreteras de Massachusetts y de su amor por la vieja escuela; pero aun así, escribió canciones que bien se podrían comparar con alguna de Reed, como las intensas “She Cracked”, “Pablo Picasso”, “Roadrunner” o “Astralplane”.

Los Modern Lovers grabaron sus demos producidos ni mas ni menos que por John Cale, los repartían a unos cuantos en sus presentaciones y, como ustedes bien saben, el destino es cabrón: ese demo viajó a Europa y cayó en manos del hábil Malcolm McLaren (en ese entonces dueño junto con Viviene Westwood, de una tienda de ropa llamada S.E.X, y para quien no lo sepa, fue el cerebro y principal responsable detrás de lo que se conocería como la primer boy band de todos los tiempos: Sex Pistols).

 

MD 

McLaren hizo un casting y eligió a la primera alineación de los Pistols para meterlos al estudio y grabar su primera canción. ¿Cuál? precisamente una versión de esos desconocidos Modern Lovers. Como olvidar a Johhny Rotten cantando (o mejor dicho, balbuceando) “¡Roadrunner, roadrunner, going faster miles an hour!”

Para la segunda mitad de los 70, Jonathan Richman y sus Modern Lovers encabezaban las filas de las llamadas bandas de culto y entre sus seguidores se encontraban los hasta ese entonces desconocidos, Pete Shelley (Buzzcocks), Joe Strummer (The Clash) y hasta David Byrne, de quien se dice fue tal el impacto al verlos en vivo que un vez que se confirmaba el rompímiento de los Modern Lovers reclutó a Jerry Harrison para que fuera su tecladista en su banda: los Talking Heads.

Sencillos, concisos, a veces hasta inocentes, pero eso sí, siempre elegantes, los amantes modernos fueron una banda a la que hay que agradecer mucho del sonido que escuchamos a finales de los 70, y por ende de lo que escuchamos actualmente.

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