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2012, el Apocalipsis nacional. De grilla y otros menesteres

En Contexto

2012, el Apocalipsis nacional. De grilla y otros menesteres 

¡El mundo se va acabar! Llegó el 2012 y con él comenzamos a padecer el fin de los días con los precandidatos y candidatos ungidos que difunden, con harto entusiasmo y presupuesto, sus mensajes en todos los medios de comunicación; atemorizando a los mexicanos de a pie como verdaderos jinetes del Apocalipsis.

Sus campañas, difícilmente distinguibles una de la otra, muestran pocas propuestas. Los asesores de marketing están más preocupados porque sus clientes luzcan chulos en la pantalla y no por sus plataformas políticas.

Ningún político quiere meterse en temas polémicos y, emulando a las “misses” de los certámenes de belleza, promulgan la unidad de todos y la paz mundial a la menor provocación. El mismísimo Juan Pablo II, ícono de la bondad y la ternura en México, les viene quedando corto a los candidatos que, por ahora, son todo corazón; besan niños, escuchan a desamparados y estrechan las manos que, ya entradita la administración, seguramente dejarían estiradas.

Sí, señores, el fin del mundo está cerca. Aunque con los resultados del Índice de Percepciones de Corrupción 2011 de Transparencia Internacional, publicado por estos días, podríamos llegar a un arreglo de modo que lo retrasáramos un poco. Y es que en la lista, México se encuentra en el lugar número 100 de 182, donde Nueva Zelanda es la tierra prometida de la honestidad, mientras que Corea del Norte y Somalia se encuentran en el sótano del conteo.

Y como la corrupción en México es mucha, una iniciativa ciudadana anda promoviendo que la Estela de Luz, ese monumento que lleva año y medio de retraso y que triplicó su costo, sea convertido por el próximo gobierno federal en un Museo de la Corrupción. ¿Se imagina caminar y poder admirar salas dedicadas a las fosas de San Fernando o la tragedia de la Guardería ABC? Además, la propuesta incluye instalar más de 50 mil obras de arte a razón de “los miles de inocentes caídos en la guerra de Felipe Calderón”. Oiga, ¡No cualquiera! Con tanto arte, el “museo” sería uno de los más picudos del mundo, comprable con el Guggenheim o el Louvre.

Por lo pronto, mientras se ponen de acuerdo, aquí en Guadalajara, el diputado local Jesús Casillas propone que toda mujer que se esté poniendo el payaso mientras maneja sea sancionada por la autoridad vial. Pero más pronto de lo que se fuga un preso de Puente Grande, Diego Monraz Villaseñor, el que parte el queso en la Secretaría de Vialidad y Transporte, ya rechazó la posibilidad de infraccionar a quien conduzca y se maquille, por considerar tal medida como discriminatoria hacia las mujeres y sin impacto en la disminución de accidentes. Según el funcionario, a los agentes de tránsito se les dificultaría diferenciar, por ejemplo, si una chamacona se va pintando o si sólo se está quitando una lagaña. Una solución salomónica que este periodista da, si lo que desean es recabar lo que la tenencia dejó y para que la cosa sea pareja, hay que poner multas para mujeres que se maquillen y para hombres que saquen los mocos al manejar. ¡Listo!

Regresando al Armagedón en lo que se ha convertido la contienda electoral, ya está listo el gallo tricolor para la elección de gobernador de Jalisco. Así, nomás, sin más ni más, se anunció que Aristóteles Sandoval es el ganón. Muchos dicen que la belleza del alcalde tapatío le ayudó a darle baje a los demás aspirantes; otros, los más sabios, refieren que la elección fue el resultado de meses de negociación y que los premios de consolación para los otros aspirantes fueron una que otra candidatura para alcaldías, senado y demás cosillas. Sigue la tendencia nacional, el rostro se impone y los procesos democráticos al interior del PRI siguen desplazándose por el denominado “candidato de unidad”. Vaya usted a saber a qué se refieren, pero la representación ciudadana sigue guardada.

Así las cosas. Viviremos el Apocalipsis en todos sus capítulos y en abonos. El vaivén de la política nos hará de tripas corazón, ya lo verán, y no soy profeta. Sólo espero que Dios me permita ver a mi Salmita Hayek recibir la Legión de Honor de Francia nomás, por mero orgullo nacional, total, otros hacen más daño que sus películas y se les premia también.

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