Magazine de cultura emergente: música, cine, conciertos, festivales, arte, sociedad

Detallitos que hacen grandes naciones

En Contexto

Por Óscar Álvarez (@ossalvarez) / Foto: mielconejo (Curie), DonkeyHotey (Sarkozy), Deputado Bruno Covas (Burocracia).

Para nuestra desgracia, en el mundo, sí existen niveles. Y, regularmente, es del otro lado del charco de donde provienen las innovaciones, las ideas, lo caro y las reformas que a los países latinoamericanos nos dejan con cara de What? Siempre ha sido así y supongo que seguirá siendo. Les cuento:

En Francia, la palabra “mademoiselle”, que traducida al español significa “señorita”, tendrá que desaparecer de los formularios administrativos del país. Todo esto a razón de una disposición emitida por el gobierno de Nicolás Sarkozy.

Mademoiselle”, término no legal, pero de amplia tradición en el lenguaje coloquial francés y su burocracia, fue fuertemente criticado por las organizaciones feministas que veían al calificativo como una forma de discriminación hacia las mujeres ya que, en los documentos administrativos, se les obligaba a dar cuenta de su situación familiar; contrariamente a lo sucedido con los varones, a quienes sin importar su estado civil, edad o tramo recorrido en su vida sexual sólo se catalogaban como “Monsieur”, “Señor”.

De hoy en adelante, “mademoiselle” será reemplazada en todos los formularios por la palabra “Madame”, que en cristiano es “Señora”, para no prejuzgar a la mujer sobre su situación familiar, es decir, si está casada o no. Además, junto a esta disposición, desaparecerán las menciones “apellido de soltera” y “apellido de casada” y serán reemplazadas por “apellido” y por “apellido de uso”. ¿Engorroso? Sí. ¿Reformador? Sí. ¿Justo? Ustedes tienen la mejor respuesta.

En México, la situación es completamente distinta. Si bien no tenemos que utilizar un prefijo como tal, nos invaden infinidad de formularios en los cuales es un requisito indispensable hablar sobre nuestro estado civil: soltero, casado, viudo. Lo más reformador, durante muchos años, fue anexar una nueva categoría: unión libre. ¡Vaya logro!

Claro que la justificación de todo esto es que dicha información es sustancial para la consecución de cualquier trámite, aunque existe siempre la promesa eterna de no hacer mal uso de nuestros datos. Por cierto, un comercial, por Internet venden la lista nominal del IFE en mil quinientos pesos, según cuentan.

Cuando se busca chamba, la situación es muy similar. Además de cumplir con los requisitos técnicos, de conocimientos y habilidades para una vacante, se debe contar con la edad estipulada, que en la mayoría de las veces es estrictamente delimitada y fluctúa entre los veinte y treinta años. De la vida conyugal, ni hablar. Todo el mundo ama a los niños, pero no a los padres que los tienen y que deben trabajar.

Recuerdo como, hasta hace poco tiempo, las actas de nacimiento en Jalisco dividían el nombre de la persona en tres campos: nombre (s), apellido paterno y apellido materno. Ahora, por fortuna, no es así. Las categorías son: nombre, primer apellido y segundo apellido. Pero no es suficiente, aún prevalece una larga lista documentación en la que se obliga a dar cuenta de datos que, desde mi punto de vista, sirven más para el escrutinio, que para una verdadera y legitima causa.

Sin embargo, la situación no es trivial y se reduce a una mera discusión de datos en un formulario, va más allá. El respeto y la igualdad por las condiciones sui géneris de la gente debe ser una constante. Máxime para los servidores públicos que son el reflejo del estado.

Todos queremos que México sea un país de primer mundo, como Francia. Para serlo, no sólo debemos pensar en tecnología y producción; el primer mundo también viene con las ideas y las actitudes reformadoras, de lo contrario es incongruente. Es nuestro tiempo, hagámoslo.

Deja un comentario

Lo más nuevo

Ir a Inicio