Este domingo 13 de Junio, día del padrastro -del dedo- El Dese y Sam, Sam y el Dese te pondrán, oh si te pondrán a escuchar ¡Lo-Fi!

¿Y qué demonios es el Lo-Fi? ¿Un recurso legal? ¿Una jugada de fútbol americano? ¿Un movimiento de lucha libre? ¡Es eso y más!
El Lo-Fi es un recurso musical, es una jugada de los artistas musicales de hace unas décadas y de hoy en día, y si bien no se gestó como un movimiento musical, sí hay bandas importantes que grabaron así: en baja fidelidad.
¿Pero por qué grabar en baja fidelidad? -se preguntarán-. Pues parte fue necesidad, y parte fue expresión artística. Las bandas “indie” a principios de los ochenta no tenían recursos para grabar más que una grabadora y un cassette o 4-track recorders. Artistas como Daniel Johnson y The Tall Dwarfs se negaban a utilizar la última tecnología y por respetar el sonido crudo grababan sus canciones así.
Y bueno, ¿las bandas antifamosas? Es chistoso porque hubieron quienes aun teniendo el presupuesto necesario para grabar con la mejor fidelidad, crearon discos y discos con el lo-fi tatuado: Guided By Voices es un claro ejemplo. Hoy en día el líder, Robert Pollard (un ídolo subterráneo en Estados Unidos), sigue grabando “mal” sus canciones de no más de 3 minutos (sus discos contienen a veces hasta más de 20 tracks).
Seb Ad Oh (Sebadoh) fue otra banda punta del Lo-Fi e indie a finales de los ochentas y principios de los noventa. Lou Barlow, recién corrido por J. Mascis de Dinosaur Jr., tomó la decisión de su vida: crear su propia banda junto con Jason Lowenstein. Sebadoh multiplicó la duda de los artistas por el famoso 4-track recorder, y es curioso porque sus discos están llenos de energía, de sudor, de carne musical. Lou Barlow con su aire de teto interesante, Jason lowenstein desquiciado y gritón. Tocarlos es escuchar todo el órgano sonoro de la banda al mismo tiempo, enérgico y crudo. Así es el Lo-Fi.
Y bueno, musicalmente el Lo-Fi puede ser acústico, ponchado, atmosférico, desquiciado, tranquilo y hasta pop.
Te invitamos a que este domingo le digas NO a la tecnología, saques tus grabadoras de doble cassette y te dispongas a deleitarte con las piezas que este par de melómanos tienen para ti. Eso sí prende la compu y entra a El Descafeinado, ¡tampoco te claves porque si no no nos escuchas!