Por: @pablitovazquez1.
Un recuerdo más que pasajero, como empezar otra vez de cero, con cada corazón que merece una oportunidad, pues no importa el problema, importa la solución, quedándose con lo poco que queda, esta que sí es una dulce condena, tal y como escuchar la canción de Andrés Calamaro, sólo así se puede entender lo más profundo de los sentimientos de la afición rojinegra, y su historia dentro de la cancha, tras aquel lejano título en 1951 y el recuerdo del Atlas de LaVolpe del 99, hoy los aficionados y futbolistas en la Madriguera pueden ilusionarse con su equipo, más allá de ese amor incondicional hacia sus colores.
La realidad es que en la segunda era de Tomás Boy al frente de los zorros, el equipo pelea por la permanencia en el futbol del máximo circuito y aunque aún faltan siete semanas para definir su destino tanto en el máximo circuito como en su intento por llegar a una liguilla que luce más cerca que nunca desde el Clausura 2007 cuando avanzaron por última vez.


