Ídolo a fuego lento

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Por Archie.

El boxeo mexicano ha tenido a lo largo de su historia grandes héroes del pueblo, ídolos de carne y hueso por a puñetazos y aguante sobre el cuadrilátero demostrar el coraje de un pueblo luchón, fajador y siempre dispuesto a ver hacia al frente ante la adversidad.

Se han tenido tantos ilustres boxeadores como diversas sus personalidades y carácteres, El “Púas” Rubén Olivares, “Mantequilla” Nápoles, Salvador Sánchez, Raúl “Ratón” Macías, Julio César Chávez, Ricardo “Finito” López, Humberto “Chiquita” González, Marco Antonio Barrera, Juan Manuel Márquez, entre muchos otros a quienes ofrezco una disculpa por no enunciar.

Por ello el que hoy un jovencito jaliscience, Saúl Álvarez irrumpa con buenos golpes, pasión, y fortaleza en la escena de la élite del boxeo mundial como representante de la sangre guerrera de los púgiles mexicanos, es sin duda un buen síntoma del resurgir masivo de un deporte que le ha dado a nuestro país muchas alegrías y unión de las masas a través de la figura de un gladiador sobre el rectángulo de 6 x 6.

Hoy el “Canelo”  Saúl Álvarez es el nuevo llamado a vestir la túnica de héroe y a probar la responsabilidad de ser un nuevo ídolo en la historia del box en México sin embargo a sus 20 años cuenta ya con un récord de 33  victorias en 34 combates cuando Ricardo el “Finito” López, en toda su brillante carrera combatió en 52 ocasiones.

El camino del púgil tapatío es de esperanza e ilusión, sin embargo la sobrexposición ante rivales de menor nivel y con la prisa de venderlo como producto boxístico puede nublar los puños de un boxeador llamado a ser ídolo, ojalá que su promotor Oscar de la Hoya quien incluso fue cantante y la televisora que hasta novia le pone, no consuman en brasas el fuego lento de cocción de un ídolo para el boxeo mexicano.