Magazine de cultura emergente desde Guadalajara, México

La música se refugia en Los Bunkers

Por

Por Diana Legorreta / Foto Diana Legorreta.

 La noche cubría la ciudad y la avenida Patria lucía congestionada, los conductores desesperados tratando de llegar y un caos que reinaba la zona, en otro lado un accidente vehícular detonaba un transformador y parte de Zapopan estaba sin luces. Ya de por sí era una noche caliente, sin luces en la entrada y la gente empezaba a formarse fuera del Old Jack’s, inmersa en un clima extraño, de esos que predicen la guerra, todo indicaba que era hora de refugiarse en Los Bunkers.

A eso de las 21:30 empezaba la revisión, boletos y bolsas, los asistentes se acomodaban cómodamente en el lugar, pequeño y confortable, ideal para lo que vendría. Comenzaron a repartirse las cerveza, el whisky y la energía para los gritos y coros, todos con deseos de salir para atacar el corazón rockero, esta noche la guerra fue de golpes de batería, metrallazos de guitarra y bombardeos de voz entre la banda y el público.

Comienza la batalla, el primer escuadrón en salir fue la banda Rox, salieron a dar todo, a prender el ambiente y pedir un grito de guerra para llamar el espíritu guerrockero que gobernaría toda la noche, entre las rolas que tocaron destacaron “Hay una luz” y “Papel”. A las 23 terminó la primera batalla Rox se retira victorioso y pide ser algún día sólido y genial como los que tomarían la siguiente batalla: Los Bunkers

Foto: Diana Legorreta

23:10 el staff ajusta la zona de batalla, pega los setlist y prueban sonido, revisan la seguridad (tal vez no quieren que Francisco se vuelva a electrocutar). “No me hables de sufrir” es la primera, le siguen “Miéntele” , “Te vistes y te vas”, “Una nube cuelga sobre mí”… el público corea todas las canciones, uno piden rolas, otras chicas lanzan piropos, una chica del público hipnotizada canta y canta, el grupo de al lado la mira – “ella sí que está disfrutando” – dice el chico con la bandera chilena autografiada por la banda.

Tres canciones más tarde aún en la guerra de notas hay tiempo para ‘la damisela’ que pide a gritos un beso y sale victoriosa, jamás lavará su mano de nuevo,  tres canciones más y el bajista empieza a fatigarse, se sienta a tocar junto a la batería. “Llueve sobre la ciudad” levanta muchísimo, ya para “Ven aquí” los asistentes asienten, arriba y abajo, no por voluntad propia pero por la música que fluye en sus músculos y se apropia de ellos, es el código de las notas que los obliga a bailar. “Ahora que no estás” es la última en detonar y una chica sube al escenario por un autógrafo pero no pasa la frontera de seguridad, Los Bunkers se retiran felices y agotados.

00:40 tras una rápida y eficaz batalla gana la música, sin duda algo que contar a los nietos: la noche oscura y caliente de batallas y Bunkers.

Magazine de cultura emergente y entretenimiento. Hablamos sobre música, conciertos, festivales, cine, arte y sociedad. Producimos el podcast #Latitudes, nuestra versión radiofónica.

Lo más nuevo Contexto

Ir a Inicio