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Röyksopp/Robyn: pop al estilo nórdico

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Sintetizadores sostenidos por largos ratos, vocales fuertes y letras que llegan

Por: Abraham Mercado (@abrahahahaham).

El pop, y en general la música electrónica, son géneros que normalmente son mal vistos dentro de los círculos más alternativos por considerarse plásticos y sintéticos. Sin embargo, por ese hecho de ser tan sintético, el pop puede dar millones de variantes y explorar sonidos que no se lograrían de otras formas; la mayoría de los artistas de hoy en día no se atreven a tomar estos riesgos, sin embargo, Röyksopp no son de ese club. Noruegos de origen, deciden juntarse esta vez con Robyn, estrella pop sueca, para entregarnos un disco donde buscan justamente eso, intervenir en los rincones más extraños de la música electrónica y el pop; es así como nace Do It Again.

Röyksopp & Robyn
Röyksopp & Robyn

Do It Again es un álbum, o más bien un mini álbum, que consta de únicamente de cinco canciones y que aun así, no le falta ni le sobra. El trío abre con “Monument”, una pieza de diez minutos que está dividido en dos partes, una con vocales y otra con un saxofón, ambas siguiendo el mismo ritmo. Una canción épica que toca temas como la muerte, la mortalidad y la conservación del cuerpo, así como la trascendencia; ellos mismos explican que escogieron el saxofón al final para reemplazar los vocales de Robyn, por ser el instrumento que más consideran que se parecía a la voz humana.

“Say it” es la que sigue y recuerda un poco a “Tecnologic” de Daft Punk. Canción donde Robyn coquetea con un robot y lo obliga a decirle que la quiera. La letra no es muy elaborada, sin embargo lo interesante es el arreglo musical y la cantidad de capas sonoras que podemos notar. “Do it again”, canción que da nombre al álbum, es la más parecida al pop normal que ha trabajado Robyn anteriormente, también quizás es la más olvidable. “Every little thing” es el tema lento del álbum, sin grandes pretensiones. El álbum cierra con “Inside the idle hour club”, una pieza instrumental de diez minutos llena de sonidos lentos pero variados.

Sintetizadores sostenidos por largos ratos, vocales fuertes y letras que llegan, además de una gran capacidad para mezclar, es lo que éste trío nórdico ofrece a nuestros oídos. Un viaje auditivo que nos lleva a los más recónditos lugares del universo y a la vez, a lo más interno de nosotros mismos. Un disco donde el trip-hop y el pop convergen.

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