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Transformers: el recuento de los daños

En Cineurótica/Magazine

La saga de acción Transformers supera los 3.5 billones de dólares, cuenta con cinco películas en su haber en diez años.

Es bien sabido que la franquicia de los Transformers nunca ha destacado por su brillantez. Cuando Paramount lanzó la primera —allá por 2007—, las expectativas eran bastante mixtas, pues a pesar de que los tráilers mostraban unas secuencias de acción impresionantes y efectos visuales de primer nivel, no se podía ignorar el hecho de que sus personajes provenían de una compañía de juguetes. Pero, bajo la dirección de Michael Bay (Pearl Harbor, Armageddon) y protagonizada por Shia Labeouf (Paranoia) y la entonces desconocida Megan Fox, la película se convirtió en un éxito, recaudando más de 700 millones de dólares a nivel mundial, con un presupuesto estimado de 200 millones.

Transformers: el último caballero
“Transformers: el último caballero” llega a salas mexicanas este 20 de julio. Foto: cortesía.

Naturalmente una secuela fue anunciada, y así, en 2009 se estrenó La Venganza de los Caídos, con un presupuesto y recaudación similares; pero con esta segunda parte también comenzarían los problemas para la producción, ya que Megan Fox, el eye candy de la saga por excelencia, comparara a Michael Bay en una entrevista con el mismísimo Hitler, provocando así su salida de la franquicia.

Dos años después llegaría El Lado Oscuro de la Luna, nuevamente bajo la dirección de Bay y aún manteniendo a Shia Labeouf, mientras que el protagónico femenino le fue otorgado a Rosie Huntington-Whiteley, una modelo de Victoria’s Secret que solamente apareció en esa entrega. A pesar de este cambio, la película logró rebasar la barrera de los mil millones de dólares a nivel mundial, en parte debido al uso de la tecnología 3D que en 2009 había sido reintroducida al mercado con Avatar de James Cameron, provocando una alza considerable en el precio del boleto de cine.

Transformers: el último caballero
Anthony Hopkins se sumó al cast de “Transformers: el último caballero”. Foto: cortesía.

Sin embargo, poco después sería el turno de Shia Labeuf de abandonar la saga, dejando a la producción sin su protagonista y a los Autobots, sin su dueño. Esto fue la prueba definitiva de que la franquicia, a pesar de haber luchado contra la crítica y ganar en tres ocasiones la taquilla, comenzaba a decaer. Pero la industria es implacable cuando de la taquilla se trata.

Así pues, en 2014 se estrenó La Era de la Extinción, ahora con Mark Wahlberg (Los Infiltrados) y Nicola Peltz (El Último Maestro del Aire) en los roles protagónicos. Este giro en los eventos, pensó la producción, necesitaría también de un nuevo rumbo para los Autobots, por lo cual, además de cambiar de dueño, también fueron introducidos otros personajes, una suerte de dinosaurios-robots-alienígenas comúnmente conocidos como los Dinobots. Pero la audiencia, aunque fiel a esta saga que ya comenzaba a repetirse a sí misma, tuvo la última palabra, y así, por primera vez en sus cuatro entregas, la recaudación en taquilla fue menor que la de su antecesora.

Es entonces que llegamos a El Último Caballero, en donde básicamente los únicos vestigios de continuidad narrativa son los regresos de Josh Duhamel y John Turturro—que en la época de Labeouf tuvieron roles secundarios—, así como el personaje de Anthony Hopkins, quien al parecer tiene parentesco con el personaje olvidado de Shia, lo cual no tiene ni la más mínima relevancia para la trama.

Y he aquí mi gran conflicto con los Transformers. Hablamos de una saga que supera los 3.5 billones de dólares, con cinco películas en su haber y una longevidad de diez años —mismo tiempo que le tomó a Warner Bros. producir las ocho películas de Harry Potter, así como las dieciséis que ha producido Marvel para el MCU—, la cual no sólo ha mantenido a su director en cada una de las entregas, sino que el equipo de producción ha sido básicamente el mismo, además de que su presupuesto nunca se ha reducido y, dentro de la historia. ninguno de sus protagonistas robots ha “muerto”.

¿En verdad les resulta imposible dar un poco de congruencia al universo que ellos mismos han construido? ¿Es que en serio subestiman tanto a su audiencia que creen que pueden seguir explotando edificios, si al final de cada película todo va a seguir igual? A este paso, ¿qué otro ridículo argumento nos espera en Transformers 6, ya no digamos el anunciado —y forzadísimo— spin-off de Bumblebee?

Diez años después, sólo nos queda esperar a que, en un futuro, ese público que sigue pagando para ver cómo se esfuma la coherencia de esta franquicia, simplemente diga: “ya basta”.

Texto: Carlos A. Narvaez.

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