Por donde se le mire, Thomas Gabriel Fischer es el amo de la oscuridad. No sólo fue el patrón en bandas que marcaron una brecha a seguir hoy explotada desde todos los ángulos posibles y en los sitios más recónditos de este decadente planeta, sino que actualmente, a sus 50 años, el suizo continúa demostrando que las sombras viven dentro de él, y que lo mejor son sus tácticas sonoras para darles salida.
