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Lush, entre los sueños y la neurosis

En Magazine/Sonidos

Lush fue una banda británica que logró mediana fama al final de su carrera en los noventa, luego de editar Lovelife, su cuarta placa.

Escuchar a Lush es quedarse suspendido entre el sueño y la conciencia, en una canción. Y en la siguiente, despertar con la neurosis que sólo una guitarra sumamente distorsionada y saturada puede crear. Y entre estos dos mundos, pasar de una letra aparentemente trivial a una más profunda, celestial, preocupada o desligada a una realidad aterradoramente grosera: el mundo.

Lush
Entre el 88 y el 96, Lush editó cuatro discos de estudio.

Banda shoegazera, dreamy, facilita si gustan. Comandada por dos mujeres, Miki Berenyi y Emma Anderson, esta banda vivió casi siempre a la sombra de My Bloody Valentine, adorados por darketos y alternativos, y por adultos contemporáneos por igual. No vieron la luz de la fama mediana hasta su último disco (Lovelife, 1996) el cual les dio la entrada a Estados Unidos.

Además de este par de damas oscuras y psicodélicas a la vez, estuvieron en los tambores Cris Acland y en el bajo Steve Rippon, y en un principio (1988) otro guitarrista: Meriel Barham, quien dejara la banda al inicio para formar a los Pale Saints (banda de shoegaze también – ¡ya los hemos puesto en Antifama!).

La banda rápidamente llamó la atención de Robin Guthrie de Cocteau Twins, quien hizo uso de sus palancas para clavarlos en 4AD, una de las disqueras independientes de mayor respeto en los 90. Editando EPs como estrategia, Lush fue haciéndose un lugar en la escena inglesa, abriendo conciertos y finalmente, teniendo los propios.

El ruido fue inminente: llegaron al Festival de Glastonbury, y compilaron sus EPs en un álbum titulado Gala (1990). Es un álbum susurrante, un tanto principiante y fantasioso y con cierta baja fidelidad. Le siguieron Spooky un disco más dormilón aunque con temas dinámicos, y Split, su disco más logrado y el cual hacía justicia a algunas experiencias personales de Berenyi (“I know you think it’s wrong / And maybe you’re right but this is my song”) canta en “Hypocrite”.

Finalmente cerraron con Lovelife, un disco más fácil de digerir y el que finalmente detonaría su acceso a la alfombra roja. Sin embargo Acland decidió quitarse la vida colgándose en casa de sus propios padres y Lush, los jugositos, cerraban su vida con una tragedia.

Actualmente Emma Anderson es de quien se sabe más, quien hizo pareja musical con Lisa O’Neill y formó Sing-Sing, una banda de dreamy pop bastante recomendable.

Texto: Emilio Valencia.

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