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Clímax bailando en el infierno

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«Secuencias de voguing y breakdance, contorsiones imposibles y ver a los actores dándolo todo en la pista es un deleite».

Toda película de Gaspar Noé es un evento del cual no vas a salir sin opinión alguna, puedes odiarla o puedes amarla, pero nunca a medias. Pero bueno, ¿no es eso lo que hace a una película, una película buena?

Clímax de Gaspar Noé
Fotograma de «Clímax».

Clímax es la más reciente película del argentino, que en esta ocasión, se une a Sofia Boutella y a un grupo de bailarines para dar forma a su danza infernal. La película sigue a un grupo de bailarines que se encierran en una escuela abandonada para ensayar; en una de las fiestas después del ensayo, deciden tomar sangría que una de sus compañeras preparó, pero todo se torna extraño cuando se dan cuenta que la bebida tenía alguna droga. Poco a poco, todos comienzan a sentirse mal, a tener comportamientos raros y una paranoia colectiva los inunda, haciendo de la fiesta, un infierno de colores.

El largometraje dura hora y media y abre con una serie de entrevistas con los que serán nuestros personajes, con lo que logramos conocerlos un poco, para después despegar con una secuencia de baile increíble y con una sincronía perfecta entre los bailarines y la cámara.

A niveles técnicos no hay nada que discutirle a la película. La fotografía es frenética y con movimientos que parecieran muy libres pero a la vez tan precisos, plano secuencias larguísimas que solo evidencian una gran organización por parte de todos, y los colores brillantes y tan raramente oscuros que caracterizan ya su cine.

Sofía Boutella en Clímax
Sofía Boutella forma parte del reparto de «Clímax» de Gaspar Noé.

Los bailarines son espectaculares. Secuencias de voguing y breakdance, contorsiones imposibles y ver a los actores dándolo todo en la pista es un deleite, así como demuestran su rango actoral, con interpretaciones bastante naturales. Todos son caras nuevas a excepción de Sofia Boutella, a quien sólo habíamos visto en filmes más comerciales como Kingsman, Atomic Blonde o La Momia.

Es una película que se sostiene mucho de su estética y poco del fondo, pareciera que su fin es únicamente mostrar una noche de drogas y sexo; de pronto intenta abordar temas de un tinte más político, pero pronto los deja de lado para seguir con el baile y las luces estroboscópicas, pareciera un videoclip muy largo, no es queja. Si de la filmografía de Gaspar Noé quitamos LOVE, que no disfruté ni un poco, podemos decir que Clímax es la hermana de Irreversible y Enter the void.

En fin, si disfrutan del baile, la música electrónica y no tienen miedo de adentrarse a una densa fiesta de colores, Clímax es para ustedes.

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