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Sigue atorado el carrete entre inflación y el streaming

La industria del cine no logra arrancar, pese a los buenos estrenos

Fue muy pronto el corte de toma del 2020, antes de poder volver a pedir acción, la pandemia llegó para romper con el hilo conductor de una industria que hace tiempo se convirtió en una fábrica de sueños cada vez más lejana de su principal objetivo que es el cine, el punto de quiebre de experiencia y celuloide se dio al grado de que se hizo más inaccesible la experiencia -esa de la dulcería, el estacionamiento de la plaza comercial, que el de la propia cinta- realidad de la cual aún no se puede dar marcha atrás ante las plataformas de contenidos y factores económicos.

De acuerdo a cifras oficiales, el costo de los boletos a una sala de cine en el país se ha incrementado 6% en el último año (julio de 2021 a julio de 2022), según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Inegi.

Si bien es cierto que el incremento de cada localidad aún se mantiene por debajo de la inflación general, la realidad es que en ese mismo periodo asciende a 8.15%, el encarecimiento de otros productos y servicios ha disminuido el poder adquisitivo de los consumidores, por tanto acudir al cine es para muchos mexicanos un lujo, debido a que en la cadena económica, hay engranes como transporte, alimentos, y la misma entrada, que no pueden competir contra algunas grocerías en casa y servicios de streaming sin tener que trasladarse.

Sigue atorado el carrete entre inflación y el streaming
En todo el mundo el fenómeno se repite. Foto: Cadena SER.

La publicación especializada en temas de economía Expansión, realizó una entrevista a la titular de la industria cinematográfica del país, Tábata Vilar Villa, directora de Canacine, que comentó el mes pasado, que junio ya fue un mes similar a 2019 y que el sector esperaba mantener el dinamismo en las entradas en la segunda mitad del año.

Hasta el pasado 1 de junio, los ingresos por taquilla sumaban 5.447 millones de pesos, que se acercan a los 7.459 millones de todo 2021. Sin embargo, el número aún está por debajo de los niveles de 2019, cuando la industria generó 19.050 millones de pesos.

Uno de los ejemplos del panorama actual se puede plasmar en el estreno de «Thor: love and thunder» tuvo 5.3 millones de espectadores el fin de semana de su estreno, de acuerdo con los últimos datos de Canacine.

Los números, aunque van creciendo se encuentran por debajo de los máximos históricos del 2019 y la consolidación de servicios y plataformas como Netflix, HBO Max, Amazon Prime y Disney+ capturaran el mercado.

Un estudio sobre películas y series en plataformas de transmisión, encargado a la firma francesa de investigación de mercado IFOP, mostró que, después de suscribirse a una plataforma de streaming, el 29% de los encuestados dijo que iba «con menos frecuencia» al cine y el 12% que «ya no iba». La mayoría (54%) sigue yendo «al mismo ritmo» y solo un 5% «más a menudo». Esto demuestra que el video bajo demanda es «un competidor serio para la asistencia al cine».

Texto: Pablo Vázquez Rivera.

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