“Tenemos letras muy profundas que incluso bordean la melancolía, pero en la música queríamos hacer una contrapropuesta: que fuera muy bailable», explica Alexa, vocalista de Communión.


“Tenemos letras muy profundas que incluso bordean la melancolía, pero en la música queríamos hacer una contrapropuesta: que fuera muy bailable», explica Alexa, vocalista de Communión.