La semilla sembrada en el valle musical

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Foto: Armando Meza.

Siddhartha dejó su huella plasmada en el corazón de Texas en par de presentaciones.

Austin, Texas. Con el caer de los últimos trazos de luz natural paralelo a los primeros acordes sobre el escenario, la sincronización del reloj y del cansado atardecer sobre la calle 7 de Austin, fueron presagio de lo que sería una intensa conexión entre Siddhartha y la ciudad capital de la música en la Unión Americana, a la que según el sonorense regresaron luego de un breve palomazo en el Festival de la ciudad que los conectó a esta vital plaza para la industria y sus protagonistas.

La semilla sembrada en el valle musical
Siddhartha presentó su álbum «00:00» en Austin, Texas el pasado 15 de junio. Foto: Armando Meza.

El Empire Control Room ubicado en el corazón de la ciudad y parte del corredor del distrito cultural del Río Rojo, recibió en su patio principal a la agrupación mexicana y a sus fanáticos, en su mayoría paisanos que estudian, trabajan y viven intensamente entre las calles de la capital del estado de la estrella solitaria y que le aportan un sabor muy especial a sus bares y recintos musicales entre los que transitan bandas consagradas de la música internacional y propuestas frescas como las de Siddhartha, quien de inmediato conectó con los asistentes.

El argumento profesional de la banda está cimentado en la salida a la luz de su álbum «00:00» mismo que le preparó dos citas a la mitad del mes de junio en Texas, primero en Austin y una noche más tarde en Houston; otra de las motivaciones es la de conectar con mexicanos del otro lado de la frontera luego de más de dos años de pandemia y de irse ganando el reconocimiento del público estadounidense.

Desde las primeras canciones Siddharta entrelazó su voz con la del público, su energía entre los músicos en la parte alta del escenario y entre quienes acompañaron la velada con sus coros, saltos y la luz de los dispositivos móviles que forman parte del testigo y del recuerdo que lo mismo se comparte en redes que entre los amigos más cercanos, por momentos desde el teclado se pedía acompañar éxitos como «Brújula», «Me hace falta», «Loco», «Algún día» o «A la distancia» con la luz del teléfono y hacer música con las luces.

Un Siddhartha en todo momento agradecido con su público y curioso de conocer quién de los presentes no era mexicano, preparó el camino para cerrar el concierto que puso a brincar, ofreció caricias al oído y alma con las baladas y cautivó a los cerca de 200 asistentes con un poderoso mensaje en el que invitó a dejar de lado los celulares para simplemente disfrutar como un momento único e irrepetible la pieza final de la noche.

«Este momento siempre me gusta dedicarlo, para agradecer que estamos acá juntos esta noche, el destino, la música, las circunstancias personales de cada quien nos hicieron estar aquí juntos, conectando con alguien, tengo la idea de que cuándo todo el mundo desea algo se cumple y entre más gente lo desee mejor es y cuándo es positivo mucho más, les quiero pedir un aplauso colectivo al unísono para mandar un mensaje allá arriba y que alguien nos escuché que estamos aquí presentes, disfrutando y gozando de la vida».

Justamente «Únicos» la pieza que comenzó y finalizó con las manos en alto del respetable, las palmas al ritmo de la batería y el grito al aire para cerrar la primera de dos exitosas presentaciones en Estados Unidos, con la promesa y deseo de volver en octubre al Austin City Limits y seguir llenando de buena vibra a los paisanos que viven en el norte del continente y a los güeros que entre la gente disfrutaron de este poderoso y energético concierto de poco más de 100 minutos de duración, en la primera de sus dos citas por Texas.

Texto: Pablo Vázquez Rivera

Comunicador, ciudadano inquieto; cinéfilo, melómano. Conductor de @redpmnoticias. Escribo en @ElDescafeinado @QFJalisco @cadenapolitica 🎗️

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