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Playlist: el soundtrack del insomnio

Del goth a la euforia, de la rabia al sueño febril: el mapa sonoro de una noche en vela

Del goth a la euforia, de la rabia al sueño febril: el mapa sonoro de una noche en vela

Hay una lógica extraña en el insomnio. No es solo la ausencia de sueño; es un estado alterado donde la mente viaja sin filtros. Una noche en vela puede contener picos de euforia, valles de melancolía existencial, rabia cruda, recuerdos absurdos y derivas completamente surrealistas.

Esta playlist no es para dormir. Es para acompañar la vigilia.

Hemos curado 11 pistas que trazan el mapa de una mente inquieta. Un viaje que arranca en la densidad gótica y el «aislamiento cósmico», explota en la euforia liberadora del Madchester, confronta la traición, se pierde en la nostalgia de cartas pasadas y toma un respiro soft-pop.

Es un soundtrack que se sumerge en el caos controlado del fuzz experimental, la fusión del sitar con la ciencia ficción, la urgencia del rock social, la ironía del amor no correspondido y la cruda revelación del autodescubrimiento, para terminar, como todo buen insomnio, en un sueño febril sobre patinar en hielo con Charlize Theron.

Sube el volumen. La noche es larga y esto es lo que suena mientras sobrepensamos.

Hallucinophonics – “Haze of Time” (Reino Unido)

Arrancamos con una inmersión directa en la densidad. «Haze of Time» es una meditación sobre el «aislamiento existencial y la desesperación cósmica». Es un track que se mueve entre el gothic rock y la neo-psicodelia, sostenido por sintetizadores exuberantes y una energía «fría como el invierno». La apertura perfecta para calibrar el mood.

The Northern Line – “Throw A Fist” (Reino Unido / EE. UU.)

Si la primera pista fue la parálisis, la segunda es la sacudida. Desde Boston, «Mass-chester» The Northern Line canaliza la era dorada del Cool Britannia. Es una «liberación eufórica»; el sonido de «deshacerse del dolor… y abrazar el futuro». La antítesis optimista a la desesperación cósmica.

DUPLEXITY – “Mercy” (Los Ángeles, EE. UU.)

Después de la euforia, aterrizamos en la confrontación. «Mercy» es un corte de pop-rock que explora la «experiencia cruda de sentirse descartado». Es un himno sobre «la resistencia a perdonar» y la realización de que «no siempre tienes que mostrar misericordia». Es la rabia y la resiliencia hechas canción.

Letters From a Dead Man – “Many Days, Many Ways” (Lisboa, Portugal)

De la rabia pasamos a la melancolía conceptual. Letters From a Dead Man pone música a relatos de «pasión y soledad» escritos por alguien que «vive sus últimos días». Esta canción no es el arrebato, sino el «susurro de nostalgia» y la aceptación de «la inevitabilidad de la resignación».

Zorin Morris – “Holding your hand” (Australia / EE.UU.)

En el ecuador, la playlist necesitaba un respiro. «Holding Your Hand» es un giro al soft-pop ensoñador; una meditación «cool y soñadora sobre las cosas simples de la vida». Una pausa de «sintetizadores vaporwave y vibras de yacht rock» antes de volver a aguas profundas.

Spiralcaster – “Sisterworld” (Nueva Orleans, EE.UU.)

Se acabó la calma. Este track es el resultado de un experimento masivo: un álbum creado con más de 170 efectos de guitarra. Es, en sus propias palabras, un disco de «alta energía, afinado hacia abajo y cargado de fuzz». El sonido del «caos controlado» y los «grandes riffs difusos».

Visceral Design – “Give it time” (Reino Unido / Francia / EE.UU.)

Tras el muro de guitarras, el viaje da un giro hacia lo orgánico y tecnológico. Visceral Design es el proyecto de Tyler Kaufman, un «artista-científico» que fusiona música «cinemática, electrónica y del mundo». «Give it time» es un paisaje sonoro complejo, un puente entre lo ancestral (el sitar) y lo futurista.

Bella Disastro – “All the light I cannot see” (EE.UU.)

Aterrizamos en un terreno crudo y urgente. Con influencias de The Who y The Jam, este track contrasta su estructura «muy rítmica y con un feel old school» con la «historia desesperada» de familias que huyen de un país devastado por la guerra. Energía en la instrumentación, peso en el mensaje.

Madanes – “Your Dog” (Reino Unido)

Del drama sociopolítico pasamos a la tragicomedia doméstica. «Your Dog» nace de una premisa brillante: «Yo estaba enamorado de ella… pero desarrollé una fuerte relación con su perro». Una canción de amor «agridulce y sarcástica» en la «franja del mainstream».

Vlinder – “I Hardly Know Her” (EE. UU.)

La ironía da paso a la introspección pura. «I Hardly Know Her» es una «exploración de la identidad personal» escrita en la víspera de un cumpleaños 25. Es el sonido crudo de «mirar quién solías ser y darte cuenta de cuánto has cambiado», envuelto en instrumentación «melódica y cruda».

Eric Alexandrakis – “Here Comes The Snow!” (Grecia / EE. UU.)

Cerramos en un territorio onírico. Esta pieza, que incluye una «lira» de Creta, se ha vuelto una tradición atípica. ¿El origen? Un sueño del artista sobre «una cita patinando sobre hielo con Charlize Theron». El final surrealista que toda noche de insomnio merece.

Por Diego Koprivitza

Diego Ramos Koprivitza es el Editor y Fundador de El Descafeinado (2009). Su visión establece el rigor del medio y guía la conversación sobre la escena cultural. Como estratega de contenidos, utiliza esta autoridad para impulsar proyectos de marca a través de Cafeína Comunicación.

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