Desde que las puertas se abrieron al público, dentro del recinto ya se percibía el ambiente que definiría el resto de la noche: una atmósfera lúgubre, llena de colores agresivos y canciones industriales que se extendían por todo el lugar.


Desde que las puertas se abrieron al público, dentro del recinto ya se percibía el ambiente que definiría el resto de la noche: una atmósfera lúgubre, llena de colores agresivos y canciones industriales que se extendían por todo el lugar.