¿Fragmentado es real? La verdad científica del Trastorno de Kevin

///
James McAvoy en Fragmentado interpretando distintas personalidades, referencia al trastorno de identidad disociativo.

Actualización 2025: Este texto fue publicado originalmente en 2017, cuando Fragmentado todavía generaba debate sobre su representación del trastorno de identidad disociativo (TID). Ocho años después, el interés no ha desaparecido: las redes volvieron a impulsar la conversación, los estudios actuales muestran avances importantes en la comprensión clínica del TID y las narrativas audiovisuales siguen usando la “personalidad múltiple” como recurso dramático. Por eso recuperamos y actualizamos este análisis, manteniendo la mirada crítica que caracteriza a El Descafeinado.

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo (TID) —antes llamado “personalidad múltiple”— sigue siendo uno de los diagnósticos más debatidos dentro de la psicología y la psiquiatría. No es extraño: su complejidad clínica, la variedad de síntomas y la influencia de factores traumáticos hacen que incluso para especialistas sea difícil diferenciarlo de otros trastornos, como la esquizofrenia o las amnesias disociativas.

Según el DSM-5, los criterios incluyen:

  • La presencia de dos o más identidades con patrones diferenciados.
  • Episodios donde una identidad toma control del comportamiento.
  • Lagunas de memoria demasiado amplias para explicarse como simple olvido.
  • Síntomas no atribuibles a sustancias o enfermedades neurológicas.

Además, en niños deben descartarse fantasías propias de la edad o la existencia de “amigos imaginarios”.

La confusión pública alrededor del TID no es casual: la cultura popular lo ha representado una y otra vez desde la espectacularidad —y ese es justo el punto donde Fragmentado entra en juego.

Mecanismos de defensa y multiplicidad: lo que dice la teoría

El psicoanálisis ha interpretado tradicionalmente el yo como una estructura capaz de dividir, negar, encapsular o distorsionar experiencias para protegerse. Los llamados mecanismos de defensa buscan evitar el dolor psíquico y preservar una idea estable del yo. Entre los más comunes: la racionalización, la negación, la proyección.

Pero algunos autores, como Valerie Sinason, van más lejos. Desde su trabajo clínico —y publicaciones como Attachment, Trauma and Multiplicity— ha planteado que en ciertos contextos traumáticos severos, la mente puede fragmentarse de manera más profunda, dando lugar a identidades diferenciadas como forma extrema de protección.

Esto abre una pregunta fascinante (y perturbadora): ¿Puede una estrategia de supervivencia emocional dividir la identidad al punto de crear “otros” dentro del mismo individuo?

No es una idea nueva, pero ha sido terreno fértil para la ficción.

Fragmentado: cómo representa el TID en pantalla

En Fragmentado (M. Night Shyamalan, 2016), Kevin (James McAvoy) vive con 23 personalidades que emergen en distintos momentos —un desafío actoral que McAvoy resuelve con precisión quirúrgica y que se vuelve el eje narrativo de la película.

La trama presenta a Kevin como un caso digno de estudio: su terapeuta lo considera un ejemplo extremo del TID, casi un descubrimiento clínico viviente. A lo largo del filme vemos identidades que cambian su conducta, su postura, su voz y hasta su edad psicológica: de un hombre rígido a un niño que presume pasos de baile en cuestión de minutos.

El recurso dramático funciona, claro. El problema es que:

  • El cine magnifica los síntomas para aumentar tensión.
  • Asocia el TID con conductas violentas, algo que la evidencia científica cuestiona.
  • Presenta un cuadro más parecido a un villano fantástico que a un paciente real.

Aun así, Shyamalan consigue momentos memorables y un final que, sin spoilers, reconfiguró el universo que venía construyendo desde El protegido. La película funciona como thriller, pero plantea interrogantes éticas sobre cómo retratamos los trastornos mentales en pantalla.

¿Qué tan fiel es la película a la ciencia?

La representación no es completamente fiel a lo que describe la literatura clínica. Kevin muestra síntomas compatibles con TID, sí, pero el filme exagera:

  • El nivel de control de cada identidad,
  • la intensidad de los cambios fisiológicos,
  • y el vínculo entre trauma, disociación y violencia.

Eso no invalida la historia, pero sí subraya un problema frecuente:
el cine suele utilizar la “locura” como motor narrativo sin profundizar en los matices de sus causas reales.

Aun así, Fragmentado es una buena excusa para entrar al tema con más curiosidad que morbo, y para recordar que detrás de cada trastorno existen vidas, historias y sufrimientos que no caben en un guion de dos horas.

Si quieres profundizar, revisa estudios actuales o recursos especializados sobre disociación y trauma; el campo ha evolucionado mucho más allá de lo que vemos en pantalla.

Aquí algunos recursos:

(1) El DSM es el Manual Estandarizado de Enfermedades Mentales usado por psiquiatras.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿El trastorno de Kevin en Fragmentado existe en la vida real?

Existe un diagnóstico real llamado trastorno de identidad disociativo (TID), pero no incluye habilidades sobrehumanas ni cambios físicos extremos como los de la película.

¿Cuántas personalidades puede tener una persona con TID?

No hay un número fijo. Hay casos documentados con 2, 5, 10 o más, pero siempre sin transformaciones físicas ni comportamientos “sobrehumanos”.

¿El TID es peligroso?

Generalmente, no. Las personas con TID suelen ser más vulnerables que peligrosas. El retrato violento de Fragmentado es ficción.

¿Por qué Fragmentado generó polémica?

Porque mezcló un trastorno real con elementos fantásticos que refuerzan estigmas. Aun así, abrió la puerta a hablar del tema con más información.

¿La “Bestia” está basada en un caso real?

No. Es un recurso de ficción creado para intensificar el thriller psicológico de M. Night Shyamalan.

Editor

Equipo editorial experto que produce periodismo cultural de calidad desde 2009. Somos la voz confiable de la escena emergente, dedicada a la curación de contenidos e impulso de proyectos de marca a través de Cafeína Comunicación.

4 Comments

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Editor

Equipo editorial experto que produce periodismo cultural de calidad desde 2009. Somos la voz confiable de la escena emergente, dedicada a la curación de contenidos e impulso de proyectos de marca a través de Cafeína Comunicación.